Noticias
La Rosada culpa a Bullrich por el fracaso de la ley de tierras y dicen que mintió con el número de votos
Patricia Bullrich le ocultó a la Casa Rosada hasta bien avanzado este miércoles que no tenía los votos para aprobar el capítulo de extranjerización de la tierra del proyecto de Federico Sturzenegger. La verdad sobre los votos que realmente tenía la ley saltó a la luz cuando Diego Santilli se comunicó con la salteña Flavia Royón, quien le confirmó que iba a rechazar la ley, pese a que Bullrich la incorporaba en sus cuentas como un voto a favor.
Royón acompaño así el giro de su gobernador Gustavo Sáenz que junto a otros aliados del gobierno salieron a anunciar su rechazo a una ley que se volvió muy impopular y amenazaba con despertar una protesta masiva y motorizada por los jóvenes como ocurrió con el recorte a las universidades.
Cuando cortó el contacto con Royón, Santilli llamó a Bullrich, que no supo qué decir.
Es que la ex ministra de Seguridad también ocultó a la Rosada que el mendocino Rodolfo Suárez, ex gobernador y miembro del bloque de la UCR, había avisado que pegaría el faltazo a la sesión porque no quería votar la ley. LPO anticipó este martes esa posibilidad, que el radical libertario Eduardo Vischi pretendía ocultar.
Fuerte derrota de Milei: el gobierno baja el capítulo de extranjerización de tierras
En simultáneo a las revelaciones a las que se iba asomando Santilli, aparecieron en las redes sociales el anuncio de Osvaldo Jaldo sobre el voto en contra de la senadora Beatriz Ávila, otra legisladora que Bullrich marcaba en la columna de los voto positivos, y el video del gobernador Rolando Figueroa rechazando la norma, que funcionó como una cobertura para que la neuquina Julieta Corroza pudiera anunciar su voto negativo.
Un senador al tanto de las negociaciones explicó a LPO que las dos legisladoras que detonaron el capítulo de tierras fueron Corroza, que en la previa hasta había ofrecido su abstención con tal de no pronunciarse por la afirmativa, y la salteña Royón, quien se fastidió cuando se le atribuía que votaría de acuerdo a una instrucción del gobernador Sáenz.
En efecto, Carlos “Camau” Espínola habría sufrido en carne propia el enojo de la ex secretaria de Energía, cuando tras la conferencia de Bullrich en el Salón de las Provincias del Senado, tuvo oportunidad de conversar con ella para “puntear” los votos y descontar que el de la salteña sería a favor. “Yo todavía no definí mi voto”, contestó de forma tajante.
Esa respuesta causó estupor en un sector de los aliados porque Patricia les había asegurado a Espínola, Vischi y Ávila que había 37 votos, suficientes para aprobar la ley. De hecho, la senadora tucumana habría llegado a plantarse ante Bullrich: “Si no tenés los 37, no nos expongas a los aliados para terminar empatando 35 a 35”, se quejó. Temeraria, la ex ministra siguió adelante.
La pregunta que surca los despachos del oficialismo por estas horas gira en torno sobre cómo será la factura que le pasarán Javier y Karina Milei a la presidenta del bloque de LLA en la Cámara Alta. Fuentes del gobierno dijeron a LPO que tanto el Presidente como su hermana desconfían profundamente de su ex ministra y que ya no piensan en ella como posible candidata a la vicepresidencia para el 2027.
Una de las causas que más agudizó el malestar de los Milei con Bullrich fue la filtración de la pelea por chat que tuvo con Victoria Villarruel, una figura a la que aborrecen todavía más. Sin embargo, las capturas de pantalla de la discusión que Patricia mantuvo con la Vicepresidenta en privado y que la senadora compartió con la prensa y con el grupo de Whatsapp de LLA cayó pésimo tanto en Karina como en Lule y Martín Menem.
A la furia que ya había producido en Balcarce 50 que Patricia se desmarque de Milei cuando pedía que Manuel Adorni renuncie, se sumaron su indiscreción por chat y el ocultamiento de las dificultades políticas para juntar mayoría en el Senado. Porque esa actitud sinuosa forzó al Presidente a adelantar su viaje protocolar a Ecuador y Colombia, con el objetivo de sacar de la sesión a Villarruel e impedir que tuviera la chance de desempatar contra el gobierno, un error de cálculo político que dejó al Jefe de Estado en off-side.
Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Leer más