Connect with us

Noticias

La bendición a Quinteros para la intendencia desató una guerra silenciosa en el cordobesismo

Apalancado en la visibilidad que le dieron los operativos en los festejos mundialistas, y subido a la organización de la visita del papa León XIV a Córdoba en la última parte del año, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, corre hace rato la carrera por la intendencia cordobesa.

Más aún, por contar con una bendición del gobernador Martín Llaryora que, si bien no fue explícita, en los gestos es muy contundente. Hay un sector del gabinete cordobés que, impulsado por las encuestas y la visibilidad del ministro, lo cree la mejor opción para suceder al intendente Daniel Passerini en la capital cordobesa.

Sin embargo, ese ungimiento trajo aparejados distintos cortocircuitos en una porción del gabinete llaryorista y sobre todo en el PJ capitalino que no digiere una eventual candidatura de Quinteros.

Dentro de los primeros, el propio ministro de Seguridad lanzó una frase en el comienzo de la semana que tiene más destinatarios en el oficialismo que en la propia oposición. “Yo veo a algunos que dicen que no quieren ser y que después patalean por los cargos”, dijo en un streaming de Telefé Córdoba este lunes.

Y, por lo menos la primera parte de la frase podría alcanzar de manera directa al ministro de Vinculación, Miguel Siciliano. Otro de los anotados en la carrera por la intendencia que llegó a decir de manera pública que no quiere ser intendente. Aunque en su propio entorno la mayoría no piense lo mismo.

 Miguel Siciliano 

“Es el que más mide en la Capital del peronismo. Lo de Quinteros es difícil que pase el filtro del PJ”, lanzaron algunos que conocen el microclima del peronismo cordobés. Teoría en la que, lógicamente, no cree el ministro de Seguridad.

Sin embargo, como en toda carrera que por ahora tiene sólo dos competidores dentro del llaryorismo, las similitudes y diferencias se potencian. En las primeras, por más que desde el entorno de ambos lo traten de desestimar, ninguno reúne el respaldo de la Vieja Guardia del PJ.

Llaryora pone a Quinteros al frente de la Ley Antibúnker para instalarlo en la carrera por la Capital

Tanto schiarettistas, como el espacio que responde a la senadora y esposa de Schiaretti, Alejandra Vigo, no encuentra motivos para respaldar la candidatura de Siciliano, como así tampoco la de Quinteros. “Con Miguel es una cuestión de piel y la relación con su suegra (Olga Riutort, expareja de De la Sota e histórica rival de Vigo); y con Quinteros son las denuncias del pasado cuando era opositor”, razonó una fuente del peronismo.

Incidencia y espacio que algunos en la nueva generación del cordobesismo le restan importancia.

En tanto, lo que sí se transforma en una contundente diferencia es la relación de ambos con Passerini. El actual intendente no tuvo nunca un buen vínculo con Siciliano, pero eso se profundizó en el último tiempo; razón por la que, también en los gestos, Passerini haya elegido a Quinteros para su sucesión. En una de las pocas coincidencias que a lo largo del 2026 demostró con Llaryora.

Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Leer más

Resumen Político © Todos los derechos reservados.