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La interna con Schiaretti detrás del desplante de Llaryora a la CGT
El sindicalismo nacional insiste en que había una reunión pactada con el gobernador cordobés Martín Llaryora y el santafesino Maximiliano Pullaro junto a la CGT para condicionar la discusión de la reforma laboral. En el llaryorismo reiteran que no había nada en agenda y tratan de desentenderse de la furia que esto provocó, entre otros, en el propio Pablo Moyano como lo contó LPO.
Lo cierto es que algunos moderadores dentro de la interna que vive el cordobesismo entre el llaryorismo y el schiarettismo reconocen que la cancelación de la cumbre con los sindicalistas sirvió para evitar que se profundice la tensión entre el gobernador Llaryora y su antecesor, el actual diputado Juan Schiaretti. En lo que hubiera sido, en cuestión de días, el segundo motivo de distanciamiento entre ambos después del faltazo que tanto Schiaretti como su esposa, la senadora Alejandra Vigo, metieron en la apertura de sesiones de la Legislatura el domingo para escuchar el discurso de Llaryora.
“Las cosas no están bien. De lo contrario, el schiarettismo no estaría agitando discusiones en distintos escenarios que van desde el control del territorio en la capital cordobesa hasta la base que ‘el Gringo’ y Vigo quieren tener en el Congreso para negociar desde ahí con Casa Rosada”, se sinceró un viejo conocedor del peronismo de Córdoba en la caliente tarde de este martes.
Llaryora suspendió la reunión con la CGT y se desarma la cumbre de gobernadores del CFI
Esto, sumado a otro movimiento del llaryorismo puro que se produjo la semana pasada en Mar del Plata. Hasta allá viajó uno de los ministros más políticos que tiene la nueva generación del cordobesismo como Miguel Siciliano para compartir mesa con el líder de los Gastronómicos, Luis Barrionuevo, y en medio de un encendido discurso del viejo sindicalista en contra de la reforma laboral de Milei.
El dato que no cayó bien en el ala fundadora del cordobesismo no fue sólo la presencia en ese acto, sino que Siciliano compartiera mesa con el ultra axelista Carlos Bianco.
De ahí que en la CGT se entusiasmaran con algún tipo de contacto en Córdoba para rechazar la iniciativa que se discutirá en el Senado la semana próxima.
No obstante, el microclima de la convivencia entre Llaryora y los gremios depara para este miércoles una marcha de los estatales en contra de la reforma previsional que el peronismo provincial sancionó en la Legislatura antes de fin de año y que mantiene la guardia alta a ambos lados de la discusión: en el gobierno provincial, con un fraccionamiento en las bases y la vía judicial que adelantó LPO; y en los gremios, con un plan de lucha con dos consignas, la nacional por la reforma laboral, pero sobre todo la provincial por el cambio previsional.
Con el caldeado clima que se prevé para este miércoles en las calles cordobesas algunos creyeron que un cónclave entre el llaryorismo y la cúpula nacional de la CGT hubiese colaborado para aliviar las cargas.
Entre ellos, los que participaron de una reunión entre el presidente del PJ provincial y jefe del llaryorismo en la Unicameral, Facundo Torres, con las 62 Organizaciones en la Legislatura. Encuentro en el que algunos afirman que se amagó con el lanzamiento de un documento acerca del posicionamiento del peronismo provincial frente a la reforma laboral, pero otros sostienen que no se discutió eso porque “todavía está verde”. “Fue un encuentro para que se ratifique el respaldo de esta pata sindical a Llaryora. Solo eso”, dijeron.
La tensión sobrevuela y la mirada ahora se posa en el anuncio que hizo Schiaretti a mediados de enero cuando en redes indicó que había recibido el alta médica y se preparaba para asumir su banca en febrero, mes que ya inició y tendrá las fricciones en extraordinarias por la reforma laboral. Y donde el PJ cordobés observará el entendimiento entre el exgobernador y su sucesor.
Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Leer más